⚠️ Cuidado con…
Promesas que cuestan caro
Cuando una familia está desesperada, aparecen muchos que quieren aprovecharse. Estas son señales de alerta que nosotros aprendimos a reconocer.
Antes de pagar, pregunta:
- ¿Qué estudió el terapeuta? ¿Tiene cédula profesional?
- ¿Qué objetivos van a trabajar y cómo vamos a medir el avance?
- ¿Puedo estar en las sesiones o verlas?
- ¿Cuánto cuesta en total? ¿Puedo pagar por sesión?
- ¿Qué puedo hacer en casa para ayudar?
La cédula profesional se puede consultar gratis en el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP.
Tratamientos sin respaldo, o peligrosos
Se venden mucho en redes y en grupos de familias. Esto es lo que dicen las guías médicas internacionales y la COFEPRIS.
Fuentes: guía NICE del Reino Unido, Academia Americana de Pediatría (2020) y comunicado de COFEPRIS sobre dióxido de cloro. Antes de dar cualquier medicamento o suplemento, consúltalo con su médico.
Referencias interesadas y estudios sin explicación
A veces hay arreglos económicos entre centros y “especialistas”: te mandan con alguien en particular, y ese alguien te manda a hacer estudios caros sin revisar bien a tu hijo.
Señales de alerta
- Te mandan con un solo especialista, sin darte opción, y te presionan para ir ya.
- Te dan un diagnóstico o te piden estudios sin revisar a tu hijo, casi sin verlo.
- No te saben explicar para qué sirve un estudio ni qué cambiaría en su tratamiento.
- Te piden estudios invasivos o caros “para saber de dónde viene”, y nada más.
- Te tratan con prisa o con desprecio cuando preguntas.
Antes de aceptar un estudio o un medicamento, pregunta
- ¿Para qué sirve?
- ¿Qué cambiaría en su tratamiento según el resultado?
- ¿Qué riesgos o molestias tiene para él?
- ¿Hay otra opción menos invasiva?
- ¿Dónde lo puedo hacer? (Y compara precios.)
Cobros que deben prender un foco
- Te piden pagar meses por adelantado o un paquete “con descuento” antes de empezar.
- Te presionan: “si no empieza ya, pierde su oportunidad”.
- Te venden en la misma clínica suplementos, estudios o materiales caros.
- Repiten evaluaciones caras muy seguido, sin explicar para qué.
- No te dan recibo, contrato ni precio por escrito.
Cómo protegerte
- Pide el precio por sesión y paga por sesión o por mes.
- Pide todo por escrito: costo, objetivos y cada cuánto revisan avances.
- Revisa la cédula profesional en el Registro Nacional de Profesionistas.
- Compara con las opciones públicas y de bajo costo del directorio.
- Pregunta a otras familias cómo les fue. Una familia guía te puede orientar.